Sam Snitchy
Desde Suiza llega por primera vez Sam Snitchy.
Mucho antes de entrar a un estudio, ya estaba en las calles, gritando poemas bajo el nombre de Maniporno: crudo, incómodo y conectado con el caos de su alrededor.
Ahora llega con una propuesta donde las palabras no buscan contar historias: buscan inquietar.










